Lidiar

16 10 2008

Lidiamos todos, todos los días con alguna situación o con alguna persona en particular. Creo que lo una de las situaciones más fuerte es lidiar con la ignorancia, y no lo digo con pedantería, sino más bien con algo de tristeza. 

Cuando te enfrentás con este tipo de situaciones, el mejor modo de manejarlas es, según mi humilde opinión, tener paciencia para tratar de guiar y “engrandecer” a nuestro interlocutor. Eso por nuestra parte, cuando registramos un comportamiento de este tipo. No sirve ofuscarse, y nos vuelve pequeños. Por otro lado, creo que la parte más dura se la llevan los propios ignorantes, porque ellos mismos se enfrentan al fantasma del miedo, al evitar plantear ciertas preguntas y optar por tildar de ridiculos fenómenos que le son desconocidos.

Eso me llevó a pensar en el arte, y en como muchas personas pueden tildar como ridículas ciertas expresiones artísticas por diversas razones: no lo entienden, no entienden como el autor de tal obra puede estar plasmando “tal boludez” (según ellos) o se preguntan “con qué necesidad”. 

Me queda un mundo por aprender y descubrir con respecto al arte, pero esta claro que me interesa, creo que apela a la reflexión y toca temas que sería más cómodo evitar. Hay artistas que prefieren generar incomodidad, o al menos plasman en imágenes, sonidos y montajes, situaciones intensas y extrañas como este corto de Floria Sigismondi que posteo más abajo. No se si lo entiendo completamente, pero lo festejo y me alegro que existan personas que ocupen su tiempo en este tipo de expresiones.